Los perfumes con vainilla de Madagascar presentan un dulzor rico, cremoso y balsámico. Esta interpretación de la vainilla puede aportar matices florales, amaderados y ligeramente especiados, además de una sensación cálida y envolvente.
Florales y luminosos: con jazmín, azahar o ylang-ylang.
Gourmand y cremosos: con cacao, caramelo, café o tonka.
Cálidos y profundos: con ámbar, tabaco, resinas o maderas.
El carácter de la vainilla de Madagascar en perfumería
Su riqueza redondea la composición y deja una estela suave y persistente. Es ideal para quienes buscan vainillas con profundidad, desde estilos elegantes y florales hasta perfumes gourmand más intensos.